Cuenta la leyenda:
Ella de corasa gris apagaba el viento
Él de pecho blanco torneaba el frio del viento
Ella a su brazo se postro y se gunido, cerrando sus ojos
Él sonrojó su mano y a su palma calor le dio
Y sin darse cuenta:
Ella entre sus algoritmos soñolientos
Para él la via desaparecio
Tambien la musica, el paisaje y la gente
Solo sus caricias presentes
Solo su mirada sonriente
Solo su beso en la frente
Y en ese instante:
Ella era para él su mundo
Él era para ella algo descifrable.
ALEX CICERON BRICEÑO.